sábado, 13 de septiembre de 2014

La verdad más allá de la tragedia

Por Elena ME



Recientemente se ha comentado mucho la tragedia del chico que murió ahogado por irse de “pinta”, donde toda la sociedad veracruzana se mostró consternada, embargada de dolor, y con comentarios compasivos pero superficiales, que al cabo de unos días ya nadie se acuerda, y solo sirve de pretexto para los padres hacer una ligera recomendación con tono de regaño a sus hijos, que en unos minutos se escabulle.

Dejando a un lado lo lamentable que es el acontecimiento, yo pienso que es indignante que cosas como estas sucedan, hay que ir dejando atrás la costumbre, que como buenos mexicanos promedio tenemos: culpar a los demás, como aquí se busca culpar a los maestros, directivos, a la escuela, etc., la acusación más común ¡a los padres!, “que si lo educaron mal” “que si fue un descarriado”, mucha pena alberga esa familia como para que, aunado a esto, se sientan más condenados. No deja de ser la típica historia que siempre ha sucedido, y si no se hace algo, va seguir sucediendo, y no me refiero a las autoridades, al gobierno, porque esto, lo digo por nosotros… los estudiantes ¿Dónde queda nuestro criterio y sentido común? Comprendo que estamos en una etapa donde nos sentimos superhéroes, y no quiero sonar amargada, pero en medio de toda esta locura de hormonas y confusión (porque aun sigo pasando por eso) hay que tener una fracción de responsabilidad, pensar un mínimo en las consecuencias y si no lo hacemos por nosotros, siquiera que sea por nuestros padres, aquellos que nos creen un ángel y que estamos en el aula, tranquilos haciendo la tarea, “mis niños no saben nada del mundo”, ¡por favor! yo creo que lo mínimo que se puede hacer, en recompensa a todo lo que nos dan, es: llegar sano y salvo a casa.
Y no quiero leerme fría e insensible, pues lo trágico todo el mundo lo ve, sin embargo hay que llegar al fondo de la historia, y en el mundo actual en que vivimos con la cultura del YOLO, “equis me vale todo” en cierto modo comprendo al fallecido, puesto que en esta etapa y con mayor razón en la secundaria, si no haces tal o cual cosa, eres un nerd, un ñoño, ¡un aguado! “¡ay no qué horror, es bien rarito!” te marginan y te excluyen “ay ese no, porque es bien así” y esto a su vez te hace sentir mal, y te causa una baja autoestima; así que la mejor solución fácil y rápida por la cual optamos es decir si a todo. Yo lo viví, todos lo hicimos, pero la diferencia es que seguimos vivos.

Argumentamos que es muy importante el sentido de pertenencia en la adolescencia, la identidad, sentirse aceptado, ok, estoy de acuerdo, pero yo los invito, a que se pregunten ¿De verdad vale la pena?, ¿De verdad son mis amigos? ¿Quiero pertenecer a este “grupito”? cabe señalar que tus verdaderos “amigos” no te incitarían a algo que atenta contra tu vida, que no te deja nada positivo, y peor aun tus “amigos” no te marginan por tus decisiones. Entonces no es culpa total de los padres (ellos hasta el cansancio nos llenan de precauciones “sus rollos” como así le decimos) porque el chico era un ser pensante y con 14 años, escaso de madurez pero no de sentido común.


Para finalizar, yo los exhorto y me incluyo, a que nos detengamos un segundo de nuestra rápida y eufórica “vida loca”, y veamos a nuestro alrededor, las amistades, el entorno, y nos preguntemos ¿A dónde quiero llegar? esa es una respuesta que solo la conoceremos cuando nos interioricemos y meditemos acerca de nuestro futuro; a los estudiantes en general que dejen de ser tan selectivos pues evitar las etiquetas es fundamental y sobre todo la autonomía que debemos tener presente todos, no importa la edad. Es importante el sentido de pertenencia pero más el de supervivencia. ¡La diferencia la haces tú!


Fuente: 

http://www.televisaregional.com/veracruz/noticias/Companeros-lamentan-la-tragedia-de-estudiantes-ahogados-274142401.html

http://codigoinformativo.com.mx/index.php/template/2117-estudiante-ahogado-en-playas-de-boca-del-rio

http://prezi.com/k-txoivffayy/identidades-adolescentes-sentido-de-pertenencia-a-un-grupo/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario