Por Elena Mendoza
Definitivamente
este año que concluye se caracterizó por
tener muchos cambios en nuestro país ya sea desde lo económico hasta lo cultural,
sin olvidar en materia de seguridad. Pero principalmente que revolucionó la
manera de pensar de muchas personas, por todos los sucesos que han ocurrido. Especialmente
en los jóvenes.
De
manera personal, este año que viví fue muy transitorio y pienso que para toda
la generación ya que nos ha tocado presenciar diferentes situaciones en el país
que sin duda te hace reflexionar y recapacitar sobre qué es lo que harás en el
futuro. Y todo esto se ha visto reflejado paralelamente en las vidas de
nosotros, los jóvenes, adolescentes, que lamentablemente pronto dejaremos de
formar parte de esta etiqueta.
Es
un poco confuso pasar por esta etapa y la asocio irónicamente con la situación
que atravesó México a lo largo de este año, ya que hubo muchos dramas y
tragedias, momentos de alegría y regocijo así como también de soledad, desolación y enojo, impotencia y más
confusión. Igualmente la vida de cualquier estudiante promedio de nuestra edad
o generación.
Fue
un año de decisiones muy importante para el país, y para nosotros también ya
que tuvimos que superar muchas dificultades tanto académicas como existenciales
para decidirnos por el primer paso de nuestra carrera: la elección del
área. Y aunado a esto, volver a socializar,
convivir con nuevos compañeros, hacer nuevos amigos e intentar mantener la
estabilidad entre las nuevas y viejas amistades; acoplarse a las nuevas
materias, profesores e incluso nueva administración, y por supuesto las nuevas
reglas. Mejorar el promedio, para la Universidad claro, escuchar continuamente a
todas las personas llámese familia, conferencistas, sociedad, y en primer grado
nuestros Catedráticos hablarnos una y
otra vez de la Universidad, que sabemos que lo hacen por nuestro bien,
pero en el fondo no podemos evitar ese sentimiento de bombardeo y nostalgia
ante un nuevo panorama desconocido y como seres humanos todos tenemos un poco
de temor hacia lo nuevo.
Esta
etapa de transición de adolescentes a Universitarios sí que es algo difícil
emocionalmente y algo confuso. (Cómo México este año) Dentro de la alegría y
éxtasis, también tenemos nuestros momentos de estrés y sobre todo esas dudas
existenciales porque es complicada la idea de que ya tenemos que crecer e ir
madurando, ser responsables, tomar decisiones importantes y envejecer. Así que
a más de uno le gustaría salir volando a Neverland junto a Peter Pan. Sin embargo
seguimos aquí y no queda otra más que seguir adelante, y sonreír al Sol de
cada mañana.
No
debemos olvidar que así como el país tuvo sus momentos buenos también en
nuestra vida en éste 2014 los hubo, pues es gracias a esos momentos con nuestra
familia, amigos, pareja sentimental, o mascotas que obtenemos la fuerza para
salir adelante ante cualquier situación. Y nunca olvidemos valorar a aquellas
personas con las que siempre podemos contar y nos brindan su apoyo y amor incondicionalmente,
ya que el tiempo es el mayor tesoro pues se va para nunca volver. ¡Aprovechémoslo
al máximo!
Yo
siento que 2014 apenas fue un pequeño
adelanto de cómo será el 2015 para nosotros, y no digo que vaya a ser bueno o
malo, si no muy INTENSO, desde cualquier punto que lo veamos porque, para el
país en general entran las reformas, y para nuestra vida de pre universitarios también.
Se
aproxima la época que debemos multiplicarnos para estar en todo, pues se
avecina el examen para la Universidad, estudiar mucho para éste y para las
materias propias del área, ya que todos queremos egresar con buen promedio, y
sin olvidar claro: las prefiestas. Y ya ni se diga La graduación, aquél momento
cúspide donde culmina todo, y la mejor etapa de nuestras vidas en tan ilustre institución
que alberga tanto conocimiento y evidentemente tantos momentos... Aquélla noche
prometida que se espera de todo, la intensidad en su máximo esplendor, los
sentimientos a flor de piel, lágrimas risas y llanto en un solo lugar.
Oh
2014 cuántas cosas te llevas, tanto buenas como malas, cuantas alegrías, decepciones,
lágrimas y confusiones, pero también gracias por todas las experiencias, éxitos
y pruebas superadas que claramente nos hicieron mejores personas. Ahora es momento
de cerrar ciclos, dejar ir todo lo malo y quedarnos sólo con lo maravilloso que
nos permitió vivir a lo largo de éste 2014, bellas amistades, nuevos
conocimientos, risas y lágrimas pero de ¡felicidad!, muchas emociones, hermosos
momentos que ahora se han convertido en recuerdos. Y con la eterna esperanza de
un año nuevo, próspero y sin duda éste 2015
promete ser más INTENSO que nunca.
Y
así es como concluye un año más desde la perspectiva de un estudiante de preparatoria
común.
¡Feliz
Año Nuevo a Todos!
Fuente:
Opinión propia
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